¿Cómo es un diente o una muela?

 

La parte del diente que está a la vista es la corona del diente. Esta parte es sólo un tercio, a veces menos, de la  longitud total del diente

Eso grande es la raíz, que está enterrada en el hueso de la encía y unida al hueso por una especie de membrana que se llama ligamento periodontal (y es realmente un ligamento, ya que está formado por fibras que unen el diente al hueso). Este ligamento tiene receptores nerviosos que permiten captar sensaciones de presión o fuerza, las cuales se transmiten al sistema nervioso central y permiten regular la fuerza de la musculatura que cierra los dientes.

 

Nuestras muelas tienen una sensibilidad muy fina y, por eso, podemos captar la presencia de cosas muy pequeñas entre nuestros dientes. Este mecanismo protector es una de las funciones importantes del ligamento periodontal.  

Dentro del diente hay dos partes importantes: 

La dentina es el tejido duro que forma la masa del diente. En la corona se cubre de una capa de 1 mm de grosor llamado esmalte, es el marfil del diente. En la raíz está recubierta de cemento, un tejido más poroso y más áspero que el esmalte, donde se insertan las fibras de ligamento periodontal. La dentina es un tejido duro, pero al microscopio se ve que tiene una estructura porosa. Está formada por muchísimos microcanales, que irradian desde el centro del diente hacia el esmalte de la superficie.

En el centro de la pieza está el nervio. Las células del nervio se prolongan a través de los túbulos dentinatarios, de modo que si hacemos un agujero en una muela, en cuanto perforamos el esmalte, duele. Por eso, muchas veces el dentista usa anestesia, aunque tenga que arreglar una caries muy pequeña. El nervio entra  por un pequeño orificio en la punta de la raíz llamado foramen apical y forma un tubo a lo largo de la raíz, llamado conducto radicular.