Adiós a un mito: el aspartamo es considerado seguro para consumir 

Mayo de 2006

 

La entidad sanitaria de la Unión Europea aseguró que ese compuesto artificial no es dañino para ser consumido como edulcorante. Algunos estudios sostenían que los endulzantes dietéticos podrían inducir al cáncer

 

(EFE) - La Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) confirmó hoy que el edulcorante de sal de aspartamo es seguro para el consumo humano, según un comunicado difundido hoy por esa institución de la Unión Europea.

La sal de aspartamo y acelsufamo es un edulcorante utilizado desde hace más de veinte años en muchos países de todo el mundo, cuyo uso en alimentos y bebidas para reducir el empleo de otros productos, como el ciclamato, fue autorizado por la Unión Europea en el 2003.

Sin embargo, desde que apareció en el mercado, la seguridad de la sal de aspartamo ha sido cuestionada, ya que algunos científicos aseguran que puede ser cancerígena.

El último estudio de esas características fue el emitido en 2005 por la Fundación Ramazzini, de Bolonia, en el que se llegaba a la conclusión de que el edulcorante podía causar cáncer, por lo que aconsejaba reevaluar las normas para su consumo.

A raíz del informe, la EFSA encargó a un grupo de científicos que investigara el estudio de la Fundación Ramazzini.

Los expertos de la EFSA, con sede en Parma, reconocen el esfuerzo de la Fundación Ramazzini, ya que uso dosis mayores a las habituales en los estudios convencionales y sobre una muestra de animales mayor de la acostumbrada.
 

Sin embargo, la EFSA señala que sus científicos encontraron "una serie de problemas en el estudio de la Fundación que hacen difícil la interpretación de los hallazgos".

El más importante de esos problemas es el hecho de que existiera una gran incidencia de enfermedades crónicas de inflamación de los pulmones y otros órganos en todos los grupos de animales, "incluidos aquellos que no habían recibido aspartamo".

"Ello ha sido un gran factor de confusión", asegura la nota de la EFSA, que añade que su panel de expertos ha llegado a la conclusión de que "con los datos existentes no hay razón para revisar las opiniones científicas anteriores".