El correcto cepillado de los dientes, importante para una buena salud bucal

Abril de 2007

 

Morelia Michoacán (CUASAR).- Una de las herramientas para tener una buena salud bucal es utilizar una técnica adecuada del cepillado de dientes que disminuye el riesgo de dañar el esmalte de los dientes y evita la irritación en las encías. La enseñanza de la técnica de cepillado es una de las acciones que se realizarán en el marco de la I Semana Nacional de Salud Bucal 2007, que inició el pasado lunes y concluye el próximo viernes 20 de abril.

Al respecto, el Dr. Gustavo Vargas Guzmán, Coordinador del Programa de Estomatología del Centro de Salud de Morelia, indicó que se debe cepillar después de cada comida con un cepillo adecuado para cada persona. " Tenemos la creencia de que un cepillo duro nos va a limpiar mejor, y es un error, no nos da la limpieza necesaria e incluso puede dañar las encías y desgastar los dientes" mencionó el Cirujano dentista.

De acuerdo con los especialistas, el cepillo dental empleado debe ser de cerdas parejas, suaves y de tamaño regular, también se debe utilizar el hilo dental para eliminar los pequeños residuos que el cepillo no alcanza y se debe asistir a revisión médica-dental mínimo una vez al año.

Durante esta I Semana Nacional de Salud Bucal se realizarán 208,769 instrucciones sobre la técnica del cepillado, ellas al igual que otras acciones preventivas y curativas serán totalmente gratuitas en las unidades de la Secretaria de Salud, el IMSS y también estarán trabajando en la Facultad de Odontología de la UMSNH.

La regularidad del cepillado es importante, ya que la placa bacteriana se forma de manera continua, y sólo eliminándola una y otra vez se podrá evitar su efecto nocivo. Además, es importante hacerlo correctamente, pues si el cepillado es incorrecto, no cumple su finalidad y puede resultar perjudicial, dañar los dientes e irritar las encías.

El objetivo del cepillado es eliminar la placa bacteriana, donde se encuentran unos gérmenes que forman parte de la flora bacteriana de la boca y que, si bien no son patógenos, al degradar los azúcares procedentes de los alimentos elaboran unas sustancias ácidas que pueden deteriorar la superficie de los dientes.

Aunque la placa bacteriana se forma de manera continua, su acción más nociva se desarrolla después de comer, cuando la producción de ácidos es más elevada porque los gérmenes cuentan entonces con las sustancias nutritivas de las que también se alimentan. Por ello es fundamental cepillarse los dientes después de cada comida y antes de que pasen treinta minutos, que es lo que tardan las bacterias en producir sus secreciones ácidas.
 

 

APRENDIENDO A CEPILLAR LOS DIENTES

 

Todas las piezas dentales deben ser cepilladas por su cara externa, desde la encía y con un movimiento vertical barrido, tanto para los dientes inferiores como para los superiores. En el caso de los dientes inferiores, el movimiento debe comenzar en el límite de la encía y dirigirse de abajo arriba, hacia el borde libre.

No se debe olvidar la cara interna de los dientes, ya que al no ser fácil de realizar suele descuidarse y es en estas partes donde se acumula restos de alimentos en los huecos que hay entre diente y diente y que no se eliminan con el cepillado dental. Esta parte de los dientes deben cepillarse desde el límite entre los dientes y la encía hacia el borde libre, con un movimiento de barrido, esta acción se debe repetir varias veces.

Las muelas o también conocidos como premolares y molares, deben tener un esmero especial pues por su propia estructura es donde se acumula la placa dental y es fácil de iniciar una caries, la técnica consiste en apoyar el cepillo y efectuar una serie de movimientos circulares de manera que la punta de las cercas entre en los surcos y fisuras de cada pieza molar.

Para finalizar es necesario dar un masaje en las encías para que se active la circulación sanguínea, se tonifique el tejido y se facilite la eliminación de restos de alimentos acumulados. Para realizar este masaje hay que usar el cepillo seco, sin pasta, se debe apoyar el cepillo sobre la encía y efectuar movimientos leves de adelante hacía atrás. Esta técnica se repite a lo largo de ambas encías tantas veces como sea necesario para conseguir darles un masaje en toda su extensión.