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El cuerpo en su eje: reeducación postural |
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Septiembre de 2005 |
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Cuando el dolor muscular
aflora, es imperioso escucharlo. Distintas técnicas que apuntan a
concientizar la conducta corporal ayudan a crear nuevos hábitos que
favorecen el bienestar. Aquí, algunas de ellas |
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La visita al gimnasio para
mantener los músculos activos o para nadar unos largos no siempre previene
los dolores musculares. En realidad, la práctica tan común de compensar el
sedentarismo y el estrés con una dosis de deporte puede incluso perjudicar a
quienes tienen algún problema físico. Para aliviar esos dolores, existe, en
cambio, una gran variedad de técnicas útiles que se basan en enseñar de
nuevo al cuerpo a moverse y a pararse en forma adecuada. La mayor parte de
estos métodos no trabaja sólo sobre la zona afectada: la persona es
percibida como un todo en el que se integran aspectos físicos, emocionales y
hasta espirituales.
"La postura se construye con el crecimiento, con las actividades que uno
realiza y con las actitudes. Tiene que ver con la historia personal de cada
uno", explica a la Revista el licenciado Mario Korell, presidente de la
Asociación Argentina de Reeducación Postural Global. Sin advertirlo, podemos
estar inclinando la cabeza hacia un costado o levantando los hombros para
tratar de escapar de las molestias cervicales. Son mecanismos de defensa que
el propio cuerpo activa para evitar el dolor y que, con el tiempo,
establecen un patrón falso aparentemente más cómodo.
Desengañémonos. A la larga, esta búsqueda de comodidad trae aparejados
nuevos problemas, porque el músculo se retrae y provoca que el hueso se
desvíe de su posición normal. Un ejemplo: cuando la persona se apoya mucho
sobre la parte interior de los pies, esto repercute en la forma en que la
espalda se coloca sobre la pelvis.
Según ha explicado el doctor Philippe Souchard, creador de la reeducación
postural global (RPG), "si estas posiciones destinadas a evitar el dolor se
fijan, nuestra morfología estará definitivamente alterada". En este caso,
sólo queda un camino: escuchar el cuerpo y trabajar sobre sus estructuras
profundas a partir de pequeños ejercicios localizados, que puede hacer
cualquier persona sin necesidad de haber hecho antes ningún tipo de
preparación deportiva o gimnástica.
"Cuando las retracciones musculares ya fijaron las deformaciones, no hay más
posibilidad de recuperación espontánea de la normalidad. Si queremos
corregirlas, aparecen obligatoriamente otras deformaciones: las
compensaciones. Esta es una de las razones por las cuales los desvíos
posturales deben ser corregidos en forma global. Es el propósito de la RPG",
afirma Souchard.
En la RPG se pone al paciente acostado sobre una camilla, donde su columna
vertebral deja de sufrir la gravedad, y el kinesiólogo lo guía en pequeños
trabajos musculares y de respiración que combinan instantes de puesta en
tensión con espacios de relajación. Con varias sesiones se consigue
modificar el patrón del cuerpo y el paciente llega a darse cuenta, por
ejemplo, de que su cadera ya no se balancea tanto hacia atrás o de que
dejaron de dolerle las rodillas.
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El dolor, un aviso |
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También otros tratamientos nacieron
para ayudar a comprender y curar las lumbalgias, la escoliosis o el llamado
codo de tenista, entre muchas otras dolencias. En reeducación global de
cadenas miofasciales, de la doctora Ester Arditti, por ejemplo, se trabaja
sobre una camilla y se busca elongar los músculos que acumulan tensión,
siempre con la ayuda de la kinesióloga. Se hacen algunos ejercicios de pie,
con esferas e incluso sobre un aparato, el Fit-Flex, en el que se realizan
pequeños movimientos relacionándolos con el espacio, como se harían en la
calle o durante la práctica deportiva. Así, por ejemplo, se estira una
pierna en la acción de caminar mientras se presta atención a la respiración
y a cómo todo el cuerpo se acomoda a partir de ese movimiento concreto.
Sea cual fuere la técnica elegida, lo importante es comprender que el dolor
es un aviso del cuerpo y hay que descubrir sus causas para poder curarlas,
como dice la doctora Arditti. "Es una pena que la gente lo apacigüe con
pastillas", añade, una opinión muy compartida por otros expertos.
Así como la RPG, otras disciplinas, por caso la técnica Pilates o el yoga,
son dictadas en multitud de centros en Buenos Aires y se puede acceder sin
necesidad de preparación previa. Lo único que hace falta, claro, es
voluntad. |
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Conciencia y armonía
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Interesada en integrar cuerpo,
mente y espíritu, Gerda Alexander desarrolló hacia los años 50 la eutonía,
un camino para tomar conciencia del propio cuerpo. La práctica apunta a
descubrir que el entorno donde vivimos, así como las emociones vividas,
afectan nuestra actitud. Y ésta, a nuestros movimientos y a nuestra postura
corporal. El eutonista hará ejercicios con cañas de bambú o bolsas de
castañas, por ejemplo, para entrenar el cuerpo y así adquirir una mayor
percepción sensorial.
"La eutonía es el desarrollo de la conciencia sobre la propia postura y del
estado general en el que nos encontramos", dice el doctor Alejandro Odessky,
catedrático de esta disciplina en el Instituto Universitario Nacional de
Arte y director de la Escuela Argentina de Eutonía. Oficializada ya por el
gobierno porteño, la eutonía contempla a la persona como un todo, porque
"mirar un síntoma como un problema biomecánico y funcional y no como una
actitud global es un reduccionismo", explica Odessky.
Con principios parecidos a las otras, la gimnasia consciente busca prevenir
futuras lesiones o sanar las que ya ocurrieron. "Ha aumentado la expectativa
de vida, y eso ha llevado a más problemas posturales. Los pies, por ejemplo,
los apoyamos mal, sobre todo en el talón; dejamos poco apoyo en la parte
interior del pie y eso crea dolores en toda la columna vertebral", explica
la doctora Irupé Pau.
En las primeras sesiones de esta técnica se explica anatomía básica, para
empezar después con los ejercicios de gimnasia, que ayudan a recuperar el
espacio y el movimiento perdidos. La sesión con el experto dura una hora, y
luego hay que trabajar al menos otra hora diaria en casa.
Entre las dolencias que se pueden tratar están las hernias de disco,
"causadas por una falta de espacio intervertebral y deficiencias
posturales", explica la doctora. De todas formas, el método también estimula
la creatividad y lleva a recuperar la vitalidad perdida por la
sobreexigencia a la que es sometido el cuerpo. |
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Pelotas Gigantes |
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Una gran bola de plástico y
dejarse caer. Es lo que la esferodinamia requiere para entrenar el cuerpo a
aumentar la conciencia de sí mismo en el espacio. "Cuanto más contacto tenga
el cuerpo con una superficie, más posibilidad habrá de registro del sistema
nervioso sobre las zonas tensas. Y darse cuenta de la tensión es lo que
ayuda a corregir la postura", explica Silvia Mamana, docente e investigadora
en técnicas y lenguajes corporales (www.silviamamana.com.ar).
Los ejercicios se convierten en un juego que beneficia la flexibilización y
elongación de los músculos, y gracias al apoyo inestable sobre la pelota los
estiramientos tienen un riesgo mínimo de lesionar. "Después de un año de
trabajo, mi cuerpo cambió: gané flexibilidad, elongación y estabilidad. Todo
el mundo me decía que estaba más delgada, pero no era cierto. Solamente
corregí mi postura", explica Magdalena Prado, de 50 años, una de las alumnas
del método. |
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Mínimo Esfuerzo, máxima
eficacia |
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Sentir el cuerpo y aprender.
Rosalía Odessky, profesora y miembro de la Asociación Argentina de
Feldenkrais (www.feldenkrais.com.ar), deja claro que "este método no es
terapéutico, sino pedagógico, porque su finalidad es que el alumno tome
conciencia de cómo está su cuerpo y aprenda a descubrir la relación de sus
posturas con las acciones que realiza cada día y sus estados de ánimo". La
ideó el doctor Moshe Feldenkrais aplicando los conocimientos científicos que
le había proporcionado su carrera de físico para estimular el descubrimiento
de movimientos y sensaciones nuevas.
Ejercicios tan sencillos como relajarse veinte minutos acostado en el piso
pueden ser una bocanada de aire para la espalda, que consigue así dejar de
luchar contra la gravedad y separar las vértebras para ganar espacio entre
ellas. Como éste, todo el trabajo en Feldenkrais es suave y lento, y se hace
a menudo sobre el piso, en sesiones individuales o de grupo. El objetivo de
la lentitud y la respiración calmada es dar tiempo al cuerpo de percibir qué
huesos reaccionan, por ejemplo, cuando se levanta el brazo o la pierna.
Precisión y concentración son la clave para una técnica que busca conectar a
la persona con la alegría que se siente de niño al descubrir el mundo a
través del movimiento.
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Por Gloria Valles
Producción: Lucía Uriburu
Asistente de producción: Daniela Luciani
Peinó: Oscar Sorairez para Roberto Giordano con productos Sebastian.
Agradecemos a Caro Cuore por su colaboración con esta nota.
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Para Saber Más |
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www.rpg.org.ar
www.sistemaarditti.com.ar
www.eutonia.edu.ar |
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Consejos |
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Ante una molestia persistente, conviene
consultar con un especialista que pueda dar orientación sobre los
ejercicios pertinentes en cada caso. Pero acostarse en el piso unos
veinte minutos puede ser una ayuda para relajarse.
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Evitar hacer movimientos forzados para tratar
de calmar los dolores; por ejemplo, torcer la cabeza o levantar los
hombros cuando las cervicales empiezan a molestar.
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Buscar siempre una mayor conciencia del ritmo
respiratorio. Hacerlo más profundo y completo, tratando de no limitarse
a respirar superficialmente.
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Mantener una mayor conciencia de la postura en
la que se permanece sentado. E intentar corregirla, si es que se está
con los hombros caídos, por ejemplo, o sentado apenas sobre el borde la
silla.
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No consumir medicamentos para aliviar dolores
musculares, ni siquiera los que son de venta libre, sin la
correspondiente prescripción médica.
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