La caries dental es una de las enfermedades crónicas más comunes entre los niños en Estados Unidos, según el Informe del Cirujano General sobre Salud Oral del año 2000.

 

Por culpa de las enfermedades dentales, los estudiantes pierden 51 millones de horas de escuela.

 

Además, la capacidad de poner atención y aprender puede verse afectada cuando los niños padecen dolores relacionados con su dentadura.

 

Este problema empeora por la falta de medidas preventivas, como la fluoración del agua y los selladores dentales, y también por desconocer lo importante que es la salud oral.

 

Consejos de la Asociación Americana de Pediatría (AAP) para que los niños tengan una buena dentadura:

 

  • Ir al dentista cuando salga el primer diente, usualmente ocurre entre los 6 y 12 meses de edad.

  • Mantener la boca del bebé limpia por medio de un enjuague suave para encías, e higienizar los dientes con agua y un cepillo infantil o una gasa.

  • No acostar al bebé a dormir la siesta o en la noche con un biberón o taza infantil, a menos que sólo tenga agua.

  • Una vez que tenga ocho dientes, se puede empezar a utilizar un cepillo para la limpieza diaria.

  • El cepillado debe hacerse tres veces al día después de cada comida con una crema dental sin fluoruro.

  • En el momento en que el niño puede escupir (usualmente alrededor de los 2 ó 3 años de edad), se debe continuar el cepillado usando una pequeña cantidad de crema dental con fluoruro.

  • Los niños pueden necesitar ayuda en el cepillado hasta que cumplan entre 7 y 10 años. Idealmente, los dientes se deben cepillar de cinco a 10 minutos después de cada comida.

  • Es importante empezar a usar hilo dental cuando el espacio entre los dientes del niño se empiece a cerrar.

  • Chequear signos de enfermedades de las encías, como sangrado, inflamación, enrojecimiento y mal aliento.

  • Los niños deben tener una dieta balanceada; minimizar el consumo de alimentos con alto contenido de azúcar.

 

Patricia Lozano.