Las evidentes diferencias que existen
entre uno y cualquier otro integrante de la humanidad surgen de
pequeñas divergencias en la secuencia de aproximadamente tres
mil millones de letras químicas (o nucleótidos) que componen
nuestros genes.
De hecho, se calcula que dos personas cualesquiera son iguales
en un 99,9%, pero el 0,1% restante introduce millones de
diminutas alteraciones: alrededor de tres millones de letras
químicas diferentes. Son las variaciones genéticas que nos dan
apariencia, comportamientos, fortalezas y debilidades propios, y
que nos hacen diferentes de los demás.
Hoy, un equipo de 200 investigadores presenta en la revista
Nature el primer monumental catálogo de más de un millón de
estos cambios en el ADN. Los científicos esperan que los ayudará
a identificar patrones de variaciones genéticas asociados con
enfermedades comunes como el asma, la diabetes, las
cardiopatías, el ataque cerebral o la depresión.
El trabajo, calificado de "trascendente" por los especialistas,
reúne contribuciones de científicos de seis países (Estados
Unidos, Gran Bretaña, Nigeria, China, Canadá y Japón).
Para producir este mapa genético, los científicos analizaron
durante tres años muestras de sangre de 269 personas
pertenecientes a cuatro poblaciones con herencias genéticas
geográficamente distantes. Identificaron en ellas las secuencias
del ADN de los individuos que variaban en una sola base,
llamadas "polimorfismos de nucleótidos únicos". Frecuentemente,
los polimorfismos cercanos tienden a ser heredados juntos, y ese
conjunto en una determinada región de un cromosoma se llama "haplotipo".
Los científicos se concentraron precisamente en identificar más
de un millón de estas variaciones asociadas.
El Proyecto Internacional HapMap (por mapa de haplotipos), un
consorcio de centros académicos, organizaciones sin fines de
lucro y compañías privadas -cuyo trabajo puede consultarse
libremente en
www.hapmap.org
-, desarrolló este catálogo como una herramienta para comparar
los patrones de variación genética humana entre personas con
enfermedades específicas y aquellas que no las padecen.
"Barrios" genéticos
"Normalmente, dos variantes genéticas cercanas tienden a
heredarse como una unidad, a menos que haya un evento de
recombinación [intercambio de segmentos entre cromosomas
homólogos] -explica el doctor Esteban Hasson, profesor asociado
de la carrera de Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias
Exactas y Naturales de la UBA-. Esto significa que si
caracterizo un polimorfismo en una vecindad, estoy definiendo
todas las variantes que puede haber alrededor, a la izquierda o
la derecha, y que estoy caracterizando una porción del genoma
relativamente grande. Es decir que no necesito conocer todas las
letras del genoma para saber qué variante está asociada con una
determinada enfermedad, algo sensacional porque reduce hasta 20
veces los costos y el tiempo."
"¿Qué importancia tiene [este desarrollo] para el estudio de las
enfermedades humanas y la variedad de respuestas a los
tratamientos?", se preguntan David Goldstein y Gianpiero L.
Cavalleri, en una nota editorial que se publica en el mismo
número de la revista científica. Y enseguida contestan: "Imagine
que usted quería, antes del Hapmap, verificar si una variación
genética común en el blanco molecular de un fármaco influye en
la respuesta del paciente. [...] Hace cuatro años, un grupo lo
intentó para un gen llamado SCN1A y le llevó dos años. Hoy, el
mismo trabajo puede hacerse en minutos".
Aunque este conocimiento probablemente no se traducirá en
tratamientos concretos antes de que pasen entre cinco y diez
años, los investigadores imaginan posibilidades fantásticas.
"[El HapMap] permitirá desarrollar pruebas de diagnóstico y de
riesgo genético, diseñar drogas «a la carta» y encontrar claves
biológicas para trazar nuevas estrategias de tratamiento para
las enfermedades comunes -propone Hasson-. Pero, además, a
partir de este esfuerzo se obtiene también mucho conocimiento de
ciencia básica. Por ejemplo, ya permitió demostrar que la
recombinación genética ocurre en determinados sitios del genoma
[hotspots]. Otra cosa interesante es que un pequeño subconjunto
de la variación está relacionado con la presión de factores
ambientales o geográficos específicos para determinadas
poblaciones, por ejemplo, microorganismos. Es una ventana hacia
la historia de nuestra especie de impredecibles aplicaciones."
Nora Bär