Unos 17 millones de personas mueren anualmente a causa de enfermedad cardiovascular

Septiembre de 2005

 

La Federación Mundial del Corazón critica que los gobiernos del mundo están haciendo poco en la lucha contra la primera causa de mortalidad en el planeta

 

La enfermedad cardiovascular es la mayor causa de fallecimientos en el mundo y un serio gravamen para la economía de las instituciones encargadas de administrar la sanidad. Alrededor de 17 millones de personas mueren cada año de enfermedad cardiovascular (CVD) con 80% de estos fallecimientos ocurriendo en los países con renta per cápita baja hasta media. Mientras que con medidas simples y económicas puede prevenirse al 50% la muerte y la invalidez causada por CVD, ésta está siendo excluida de la agenda ocupada con la salud global.

En el congreso de la Sociedad Europea del Corazón (ESC) del 2005, la Federación Mundial del Corazón abogará por la ampliación de la agenda global de la salud, en particular, por la de las Metas de Desarrollo del Milenio, una semana antes de que la cumbre de jefes de estado y gobierno se reúna en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, para la primera revisión general de las metas propuestas el año 2000.

 

"Muchos países en vías de desarrollo se encuentran actualmente afectados por una doble carga de enfermedad; la combinación de enfermedades infecciosas con un rápido crecimiento de epidemias de enfermedades crónicas no infecciosas tales como las del corazón, infarto, diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y algunos tipos de cáncer. Mientras que es importante mantener la atención centrada en HIV/sida, malaria y tuberculosis, es imperativo empezar a reducir la carga representada por la enfermedad cardiovascular, la enfermedad crónica más importante," según declara el Dr. Valentín Fuster, presidente de la Federación Mundial del Corazón.

 

"Los gobiernos no pueden, sencillamente, permitirse esperar más tiempo. La falta de reconocimiento global limitará las inversiones en investigación, programas y acciones destinadas a ayudar a prevenir a que la enfermedad cardiovascular dominen los presupuestos sanitarios ya más que estirados, afectando negativamente las economías en desarrollo y resultando en millones de innecesarias muertes prematuras. Los gobiernos tienen que ampliar los objetivos sanitarios de las Metas de Desarrollo del Milenio incluyendo en las mismas enfermedades crónicas tales como la cardiovascular y actuar directamente ahora".

 

"La prevención y control de la enfermedad cardiovascular queda obstaculizada, en parte, por conceptos erróneos sobre la misma. Todavía hoy persiste la creencia de que la enfermedad cardiovascular sólo afecta al hombre mayor, rico y de raza blanca pero la realidad es que la misma está matando gente de todos los estratos sociales, razas y nacionalidades, particularmente, en países en vías de desarrollo entre las edades jóvenes y productivas," señala el Dr. Sidney Smith, presidente del Consejo Científico Consultivo de la Federación Mundial del Corazón. "La enfermedad cardiovascular no conoce fronteras. Está segando la vida de millones cada año y la tragedia es que la misma puede prevenirse considerablemente".

 

La salud global ha sido razonablemente colocada en el centro por la Naciones Unidas en virtud de la definición de las Metas de Desarrollo del Milenio pero la enfermedad cardiovascular no está activamente incluida. Por lo tanto, la Federación Mundial del Corazón hace una llamada de atención a los jefes de gobierno y estado para que tomen en consideración la carga representada por la enfermedad cardiovascular a la hora de reevaluar las Metas de Desarrollo del Milenio.