Edad Escolar sin Caries

Marzo de 2010

 

La salud bucal de los niños es una tarea que deben proponerse la familia y la escuela sin olvidar el papel que cumplen el pediatra y el odontólogo. Luego los niños aprenderán cómo prevenir la aparición de las caries con un correcto cepillado.

 

La Dra. Liliana Muñoz de Chávez, cirujana dentista, respondió.
   
–¿Qué es importante tener en cuenta en la edad escolar?   

–Durante este período suceden cambios fundamentales en el sistema óseo, en el maxilar superior, así como cambios en la dentición temporal por la dentición permanente. Es bueno consultar al odontólogo para detectar y eliminar cualquier factor negativo que altere su normal desarrollo.

Es fundamental el cuidado de la primera molar definitiva (molar de los 6 años) con la aplicación de sellantes. Esta pieza dentaria ayuda a mantener la estabilidad oclusal (mordida) y cuida el espacio correcto de las futuras erupciones dentarias. Erupciona detrás de las molares de leche, situación que se suele confundir como si fuera diente temporal.

Durante los 7 y 10 años, se debe controlar las “caídas” o extracciones molares de leche, si se dieran en forma prematura; el espacio vacío sería fácilmente alterado por la primera molar definitiva, que, biológicamente, tiende a migrar hacia delante. En consecuencia, a los premolares e inclusive el canino permanentes les faltará espacio para su respectiva ubicación, iniciándose severas mal posiciones dentarias, que requerirán tratamientos ortodóncicos y posiblemente acompañados con extracciones dentarias.

–¿Qué hábitos dañinos son los más frecuentes?

–La falta de hábitos adecuados en el aseo bucal trae como consecuencia la formación de caries, que es el problema más común de los dientes en la edad escolar. Estos hábitos se pueden presentar desde edades muy tempranas y pueden lesionar la integridad del sistema estomatognático, los dientes, huesos, músculos y articulación temporo-mandibular.   

Los hábitos dañinos más frecuentes en la formación de la estructura dentaria son: succión del pulgar, del chupete, del labio, de la lengua. También la respiración bucal (permanece abierta la boca de día y de noche); apretamiento dentario y el rechinamiento que es ruido del bruxismo. Todos estos tratados precozmente con aparatos de ortopedia funcional se pueden evitar severas discrepancias ósea y dentarias, reorientando el crecimiento de maxilares y dirigiendo así, de la mejor manera, la erupción de los dientes permanentes.   

El tratamiento realizado en edades tempranas asegurará el éxito y la estabilidad del sistema dentario, cumpliendo su rol estético y funcional adecuado.   
   
–¿Cómo se puede prevenir que aparezcan las caries?   

–El mejor tratamiento es la prevención. He aquí algunos ejemplos.   

Medidas dietéticas: disminuir los azúcares y su frecuencia de consumición. Evitar el uso de la sacarosa, en su lugar usar xilitol y sorbitol que desarrollan una placa bacteriana con menor capacidad cariogénica. Promover el consumo de alimentos ricos en fibras tales como la manzana y la zanahoria.
   
Higiene bucal: los padres asumirán la responsabilidad de la higiene bucal hasta que el niño adquiera suficiente destreza en el empleo del cepillo e hilo dental, que es fundamental para un adecuado cuidado oral.   
   
El flúor: la fluorización del agua de consumo es el método más barato, eficaz e inocuo; reduce las caries hasta el 50%, recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un suplemento individual dependerá del agua potable de la comunidad y de la edad de cada niño. Se recomienda desde el nacimiento hasta los 16 años.   

Resinas y sellantes: serán aplicados sobre los dientes por odontólogos.   

En las casas se utilizarán los enjuagues bucales si fuesen necesarios.

A cuidarse siempre

* Se ha comprobado que la enfermedad periodontal o de  encías puede aumentar durante la adolescencia por falta de motivación en practicar la higiene oral. Los cambios hormonales relacionados con la pubertad pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad. Durante la pubertad, el aumento en el nivel de la progesterona y posiblemente el estrógeno, causan un aumento en la circulación sanguínea en las encías, aumentando la sensibilidad de las encías, pudiendo inflamarse fácilmente, enrojecerse y sentir dolor, además puede presentar sangrado y mal aliento.   

* El adecuado cuidado preventivo incluye controles periódicos, higiene oral cuidadosa, alimentación balanceada, así como tratamientos odontológicos preventivos, disminuyendo así, en gran medida, los riesgos a contraer enfermedades dentales o corregir alteraciones dentales o esqueléticas, que se presentan en edades tempranas. Mientras más precoz sean los tratamientos odontológicos, mayores serán las posibilidades de éxito.