Sonrisas sanas: Estrés, enemigo dental

Junio de 2007

 

Muchos pacientes no me creen cuando les digo que los dientes se desgastan mucho al apretar excesivamente la mandíbula. Sin embargo, un gran porcentaje de la población aprieta o rechina los dientes cuando duerme o está tensa. La mayor prueba de tener estos hábitos es la notoria destrucción de la dentadura, que se puede manifestar en las piezas posteriores cuando están aplanadas y los dientes de enfrente astillados o fracturados. Puede llegar al extremo de destruir todos los dientes hasta el nivel de la encía. La alternativa más sencilla es usar un protector oclusal, a la medida de su boca.

En la mayoría de los casos, la causa principal de apretar los dientes se debe a estrés, tensión nerviosa o discrepancias en la manera de morder. En especial si le faltan dientes que no se han repuesto, entonces tendrá problemas al morder. Si maneja el estrés de manera eficiente por medio de ejercicios físicos, meditación, etc, notará que su actividad de apretar la mandíbula y rechinar los dientes disminuye. Sin embargo como no es posible saber cuándo lo hace y cuándo no, recomendamos usar su protector oclusal todas las noches.

Al respecto, una lectora me pregunta: "Mi comadre me dijo que en la tienda venden unas cosas que son para proteger los dientes de mi ahijado cuando juega fútbol. ¿Los protectores para los que rechinan los dientes son iguales a esos que usan en los deportes?"

Nada que consiga en tiendas se hace a la medida. Aún los protectores dentales para deportistas, si no se hacen a la medida de la boca no protegerán sus dientes efectivamente en caso de un accidente deportivo: un pelotazo, un golpe con la rodilla o la cabeza de otro jugador. Los protectores que consigue en las tiendas son flojos y se salen de la boca. Respecto a los protectores oclusales para los bruxópatas (quienes aprietan o rechinan los dientes) son diferentes porque tienen una función diferente. Los protectores deportivos fijan los dientes en una posición, pero los protectores para quienes rechinan los dientes se hacen para evitar que apriete los dientes de arriba con los de abajo. Estos protectores deben ajustarse a su mordida, de lo contrario no sólo será el problema de rechinar los dientes, sino el daño que puede causar a su mandíbula. Quizás el costo sea un poco más que en la tienda, pero es más económico hacerse un protector oclusal con su dentista, que reemplazar sus dientes, cuando se quiebren, por coronas, puentes o implantes dentales.

Otra pregunta frecuente que me hacen en relación a este protector de dientes es cuándo es tiempo de cambiarlo.

Primeramente, es urgente que revise la condición en la cual está su dentadura. Respecto al protector oclusal, su dentista debe evaluar si aún es efectivo, o si ya lo ha usado más allá de los límites del material. Si tiene hoyos grandes en la superficie, ya es hora de cambiarlo. Tener esto sin revisar puede ser aún peor que la destrucción de sus dientes.

Quizás usted ha escuchado que los protectores oclusales pueden disminuir los dolores de cabeza, y en efecto, así es. Los músculos del sistema masticatorio son de los más eficientes del organismo. Podemos ejecutar presiones tremendas al apretar las muelas con músculos cortos. El circuito de fibras nerviosas que nos indica con qué presión apretar para masticar diferentes alimentos es muy delicadop; por esta razón la presión de la mandíbula es diferente cuando usted mastica carne asada o un trozo de queso.

La presión al masticar está completamente controlada. Cuando usted rechina o aprieta los dientes al dormir, el circuito nervioso que indica con qué presión hay que apretar está apagado. Por lo tanto, la presión en sus muelas es intensa e incontrolada. Esta presión continúa por varias horas durante la noche y le causa dolores de cabeza, o puede también despertarse con los músculos de la cara doloridos

Bertha Alarcón