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Alimentación saludable libre de azúcar
refinada (evitar golosinas, gaseosas,
etc.)
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Fomentar
el consumo de agua potable en vez de
bebidas gaseosas o azucaradas. El agua
potable, además de no contener azúcar,
está fluorurada en las dosis óptimas en
las localidades urbanas (0,7 ppm). En
localidades rurales se aplican
enjuagatorios fluorurados en escolares
de enseñanza básica, para suplir falta.
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Fomentar
hábito de cepillado con pastas dental
especial para niños desde los 2 años de
edad en adelante y con supervisión de un
adulto. Las pastas para niños tienen una
concentración adecuada para ellos de 500
partes por millón de flúor, en tanto las
de adultos contiene 1500 ppm.
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Recordar
que el uso de enjuagatorios se
recomienda sólo a partir de los seis
años.
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Adecuado
recambio de cepillo de dientes una vez
que cumple sus vida útil (tres meses).
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Visitar
al dentista para evaluación y
diagnóstico precoz.
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En
lactantes se recomienda a las madres no
probar la leche u otros alimentos de los
menores para evitar la transmisión de
bacterias patógenas (caries), y evitar
el azúcar en la última mamadera. También
evitar malos hábitos de succión que
producen paladar ojival y posteriormente
dientes chuecos.