Las piezas dentales del
ser humano son de gran
importancia e
independientemente que
una boca limpia y con
toda su dentadura
embellece el rostro, lo
importante es
conservarlas sanas, para
que cada una de ellas
desempeñe la función que
le toca en el proceso
vital de la digestión y
nutrición.
En el caso de los
dientes delanteros, son
los que, por sus formas
alargadas, cortan como
un cuchillo, en cambio,
la función de las muelas
es la de triturar y
moler bien los alimentos
para que se conviertan,
con ayuda de la saliva,
en un bolo fácil de
tragar y, sobre todo, de
digerir.
El masticar
correctamente los
alimentos influye en una
adecuada digestión. Se
recomienda que cada
bocado se mastique unas
15 ó 20 veces, como
mínimo, para que el bolo
se forme, ayudado por la
saliva, y pueda ser
tragado y digerido
correctamente.
En la boca empieza la
digestión, debido a que
existen sustancias que
ayudan a preparar el
alimento para ser
digerido. Si a una
persona le faltan piezas
dentales, masticará
menos veces la comida,
lo que provocará que el
alimento llegue en
trozos más grandes al
estómago y esto puede
generar pesadez, es
decir, que el tiempo de
digestión sea muy largo,
además de correr siempre
el riesgo de un posible
ahogamiento.
Además, cuando los
alimentos no están lo
suficientemente
triturados, el sistema
de absorción del
intestino no logra tomar
lo que necesita para que
el organismo funcione de
forma correcta y por lo
regular se presentan
problemas de
desnutrición.
Las personas, al no
poder masticar bien,
aunque los dividan en
pedazos muy pequeños,
empiezan a dejar de
comer algunos alimentos
que son muy necesarios,
sobre todo los que
contienen proteínas,
minerales y lípidos,
como pueden ser las
carnes, frutas,
cereales, y otras
texturas difíciles de
masticar que, además,
contienen mucha fibra,
tan necesaria en la
digestión.
La deficiencia de estos
nutrimentos traen
consigo desnutrición,
problemas de
estreñimiento, colitis,
gastritis y
complicaciones en el
tubo digestivo, que a
veces no se notan a
corto plazo, pero que en
algún momento van a
manifestarse también con
cansancio, baja o alta
de peso y problemas
gastrointestinales en
general.
Por otra parte, el dejar
de consumir alimentos
que impliquen un mayor
esfuerzo al masticarlos,
como la carne, se dejan
de usar las piezas
dentales sanas y éstas
comienzan a debilitarse
aumentando el riesgo de
perderlas.
Una buena opción para
complementar la
alimentación cuando
existen problemas de
dentición es, por
supuesto, tratar de
corregir estas faltantes
con prótesis o implantes
dentales, además de
consumir un complemento
alimenticio.
"Los intestinos de una
persona de edad avanzada
y con problemas de
dentición, ya no
trabajan de igual manera
que en su juventud, por
ello, si no se alimenta
de forma adecuada, puede
llegar a desnutrirse con
mayor facilidad y a
sufrir falta de memoria,
debilidad, cansancio y
depresión, entre otras.
Así que lo primero es
conservar sana la
dentadura toda la vida,
con higiene y visitas
periódicas al dentista,
pero si por la edad,
accidente o descuido se
ha perdido alguna pieza,
se puede reemplazar con
implantes, pero lo más
importante es que esto
no afecte la nutrición,
por lo que si faltan
piezas dentales se debe
acudir al dentista.
Dr. Jorge Aguilar Torres