Cinco de cada 10 niños en edad de seis años, padecen caries dental. En 75% de estos daños necesitan un tratamiento odontológico.
En la actualidad disminuyó el número de
unidades dentales dañadas por caries, a
través de las medidas de prevención. Es
decir, de 3.8 dientes dañados se ha
disminuido a 2.4 dientes no sanos, en un
lapso de seis años, entre la población
infantil.
Por otra parte, una cuarta parte de los
adultos mayores llegan a esas edades con
pérdida total de su dentadura, lo que habla
de la necesaria prevención desde la niñez e
incluso en edades adultas, comentó Soraya
Ramos Lara, coordinadora estatal del
Programa de Salud Bucal de la Secretaría de
Salud Jalisco (SSJ).
Enfermedades periodontales
La enfermedad periodontal corresponde a una
patología que afecta al sistema que soporta
los dientes: hueso, ligamentos y encía. Esta
enfermedad puede producirse por la presencia
de sarro y de bacterias que habitan
normalmente en nuestras bocas, pero que se
ven beneficiadas por un ambiente propicio
para su crecimiento: abundante sarro y mala
higiene.
Dentro de las enfermedades periodontales se encuentran dos grandes patologías conocidas:
-
Gingivitis y Periodontitis.
-
Gingivitis
La gingivitis corresponde a la inflamación de las encías producto de la presencia de sarro. Cuando las encías comienzan a sangrar, estamos en presencia de una inflamación que no cesará hasta que el paciente sea sometido a una higiene de rutina. Clínicamente, se observan encías enrojecidas, sangrantes, brillantes y presencia de sarro en los márgenes de los dientes. Al eliminar el sarro a través de métodos clínicos, la inflamación desaparece y nuestras encías vuelven a tener el color típico de éstas: rosadas, sin brillo ni sangramiento. El procedimiento clínico para eliminar esta enfermedad es a través de la eliminación del sarro (destartraje), pulido de las coronas de los dientes (profilaxis o pulido coronario) y, finalmente, realizar una instrucción sobre las técnicas de cepillado.
Periodontitis
La periodontitis corresponde a la
inflamación crónica de las encías. Debido a
una larga exposición de éstas con el sarro,
donde habitan miles de bacterias, el cuerpo
reacciona a través de la inflamación y
reabsorción del hueso que soporta a nuestros
dientes. Cuando el hueso comienza a
reabsorberse, los dientes presentan
movilidad y migración dentro de nuestra
boca. Clínicamente se puede observar
sangramiento, que puede aparecer de manera
espontánea, movilidad de los dientes y
abundante sarro de coloración café.
La reabsorción del hueso es irreversible pero sí puede ser detenida a través de procedimientos clínicos como los mencionados anteriormente, junto con una etapa llamada Pulido Radicular, donde se pulen las raíces por debajo de la encía para eliminar la presencia de sarro remanente, alisarlas para disminuir la posibilidad de que las bacterias recolonicen el sector en el mediano plazo y facilitar la reparación de las encías. Obviamente, un buen cepillado realizado en el hogar es de suma importancia para el éxito de este tratamiento.
Caries
La caries dental es la destrucción de los tejidos de los dientes causada por la presencia de ácidos producidos por las bacterias de la placa depositada en las superficies dentales. Este deterioro de los dientes está muy influenciado por el estilo de vida, es decir, influye lo que comemos, la forma cómo cuidamos nuestros dientes (nuestros hábitos de higiene), la presencia de flúor en el agua y la crema dental que utilizamos. La herencia también juega un papel importante en la susceptibilidad de sus dientes a la caries.
Contacto
Segunda Semana Nacional de Salud Bucal. Las
instituciones que forman el Sector Salud (SSJ,
IMSS, ISSSTE y Sedena), así como las
universidades, colegios de Odontología y
Secretaría de Educación, brindarán atención
preventiva dirigidas a la población en
general.
Por ejemplo, la Universidad de Guadalajara (UdeG) brindará consultas gratuitas durante esa semana en sus clínicas odontológicas ubicadas en José María Echauri y Juan Díaz Covarrubias, a un costado del Hospital Civil Nuevo, indicó Javier Chávez Brito, coordinador de extensión de las clínicas.
Riesgos y efectos provocados por
enfermedades bucales
La salud bucal es importante, de ella
depende el buen funcionamiento del aparato
digestivo y la nutrición del organismo. Es
indispensable cuidar la boca y la integridad
de piezas dentales y encías.
Entre los más frecuentes riesgos y efectos
provocados por las enfermedades bucales
están: las caries, inflamación de encías,
pérdida de piezas dentarias, trastornos
digestivos y mal aliento.
La
inflamación de las encías es causada por
residuos de alimentos que no son removidos
oportunamente con el cepillado dental;
conforme pasan los días, estos residuos se
van endureciendo para dar lugar al sarro, el
cual puede causar más daño a la encía,
afectar el hueso que sostiene a los dientes
y ser motivo de pérdida de ellos.
Para mantener
la salud de la boca, acuda cada año al
dentista para que revise, limpie y proteja
con flúor su dentadura. Aquellas
adolescentes embarazadas, debido a los
cambios hormonales, se les recomienda
intensificar el cuidado de su salud bucal.
Si ya perdió
algún diente o muela, es importante
reemplazar por una prótesis dental, para que
mastiques y hables bien, además de mejorar
tu apariencia.
La salud bucal es parte de la salud en
general.
"Hablamos de que nuestra boca nos sirve para nutrirnos, reírnos, etcétera, por ello debemos conservarla limpia, ya que el día que dejemos la higiene bucal vamos a tener problemas", comentó Soraya Ramos Lara, coordinadora estatal del Programa de Salud Bucal de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ).
Otra situación recurrente es la sensibilidad
dental, traducido como el dolor o molestia
que se produce debido a un desgaste de la
superficie dental o retracción del tejido
gingival. La causa más común en los adultos
es la exposición de las raíces ante dicha
retracción de las encías.
Como estas
raíces no están cubiertas con esmalte, miles
de canales diminutos que van al centro del
nervio dental (pulpa) quedan expuestos.
Cuando el calor, frío o una presión toca
esos canales, hay dolor.
No prestar
atención a sus dientes sensibles puede
derivar en otros problemas bucales. Esto
ocurre frecuentemente cuando el dolor no
permite cepillar sus dientes, y por lo
tanto, sea más vulnerable a las caries y a
la enfermedad de las encías.
Si alguna vez
tuvo una sensación dolorosa en sus dientes
después de beber o comer alimentos o bebidas
calientes o frías, eso significa dientes
sensibles. Esta suele ser una situación
común, ya que uno de cada cuatro adultos en
los Estados Unidos sufre esta afección que
con frecuencia, aparece y desaparece en
distintos momentos de la vida.
Los dientes sensibles generalmente pueden tratarse con éxito. El dentista prescribirá un gel o un enjuague con flúor. Es importante usar cremas dentales con fórmulas especiales para dientes sensibles. Pregúntele a su odontólogo qué producto para dientes sensibles es el adecuado para usted.
Lesiones bucales
Las irritaciones y las lesiones bucales son
protuberancias, manchas o llagas en la boca,
los labios o la lengua. Entre las más
comunes se encuentran las aftas, el herpes
labial, la leucoplasia y la candidiasis.
Las aftas: Pequeñas protuberancias blancas o llagas rodeadas por una zona enrojecida. Las aftas aparecen dentro de la boca. Son afecciones comunes y suelen reaparecer. Si bien no se conoce la causa exacta de las mismas, algunos expertos creen que pueden verse involucrados problemas del sistema inmunológico, bacterias o virus.
El herpes labial: También llamado
ampollas de fiebre o herpes simplex, es un
grupo de ampollas que aparece alrededor de
los labios y a veces debajo de la nariz o en
el mentón. El herpes labial, por lo general,
es causado por un tipo de virus herpes y es
muy contagioso.
La leucoplasia: Tiene el aspecto de
una placa blanquecina y espesa en el
interior de la mejilla, las encías o la
lengua. Se la suele relacionar con el hábito
de fumar y mascar tabaco, si bien otras
causas pueden ser las prótesis dentales mal
ajustadas, los dientes rotos y el morderse
la propia mejilla.
La candidiasis: Infección micótica
causada por el candida albicans (un hongo).
Se la reconoce por las placas de color
amarillento cremoso o rojizo que aparecen en
las superficies húmedas de la boca. Los
tejidos que se encuentran debajo de la placa
pueden doler.
Buena higiene
La buena higiene bucal proporciona una boca que luce y huele saludablemente.
Esto significa que:
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Sus dientes están limpios y no hay restos de alimentos.
-
Las encías presentan un color rosado y no duelen o sangran durante el cepillado o la limpieza con hilo dental.
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El mal aliento no es un problema constante.
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Si las encías duelen o sangran durante el cepillado o la limpieza con hilo dental, o usted sufre de mal aliento persistente, visite a su odontólogo. Cualquiera de estas infecciones indican un problema.
¿Cómo se
practica la buena higiene bucal?
Una de las
cosas más importantes en dientes y encías,
es mantener una buena higiene bucal. Los
dientes sanos no sólo le dan un buen aspecto
a su persona y lo hacen sentirse bien, sino
que le permiten hablar y comer
apropiadamente. La buena salud bucal es
importante para su bienestar general.
Los cuidados
preventivos diarios, como el cepillado y uso
de hilo dental, evitan problemas
posteriores, y son menos dolorosos y menos
costosos que los tratamientos por una
infección que se ha dejado progresar.
En los intervalos entre las visitas regulares al odontólogo, hay pautas simples que cada uno de nosotros puede seguir para reducir significativamente el desarrollo de caries, las enfermedades de las encías y otros problemas dentales:
-
Cepíllese en profundidad y use hilo dental por lo menos dos veces al día.
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Ingiera una dieta equilibrada y reduzca las ingestas entre comidas.
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Utilice productos dentales con flúor, inclusive la crema dental.
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Use enjuagues bucales fluorados si su odontólogo lo indica