El retenedor de espacio en la profilaxis de las maloclusiones

marzo de 2008

 

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El retenedor o mantenedor de espacio es un dispositivo ortodoncico-protésico destinado a conservar el equilibrio articular de los dientes cuando se hace necesaria la extracción prematura de una pieza deteriorada. Su uso data desde el año 1907; pese al tiempo transcurrido, se mantiene vigente, con pocas variaciones.

 La idea es mantener por medios artificiales los espacios producidos por la pérdida precoz de las piezas temporarias, colocando bandas adaptadas en los molares que se encuentran a cada lado del espacio edéntulo (sin diente), atravesando a las mismas un alambre rígido.

 Anteriormente se proponía un retenedor del tipo rígido. Estos dispositivos repudiados hoy definitivamente, por cuanto se oponen con su rigidez al desarrollo normal de los maxilares, fueron modificados a retenedores fisiológicos que permiten con la independencia de los pilares, el movimiento normal de los dientes.

Retenedores en ortodoncia preventiva
 El abandono en que por incomprensión, se encuentra la salud bucal de nuestra población infantil, hace que los dientes de la primera dentición lleguen sólo en un porcentaje mínimo al limite señalado por la naturaleza para su caída, por lo tanto no resulta difícil comprender que la eliminación precoz de uno o varios dientes temporarios en ese sitio, origina un acortamiento antero-posterior del espacio para la erupción de los dientes, explicable por la tendencia natural que tienen las piezas permanentes de cubrir con su inclinación cualquier pérdida de sustancia, máxime si ésta se produce en período próximo al de su erupción.

 Si bien la extracción prematura de los dientes de leche es la más importante causa del acortamiento indicado; no constituye de por si la única. También la caries del tejido coronario y en especial de sus caras proximales (entre diente y diente), es capaz de producir la reducción del arco en mayor o menor grado según el número de contactos afectados.

 Las estadísticas de ortodoncia demuestran que la pérdida prematura de dichas piezas temporarias, constituyen una de las causas adquiridas que provocan con mayor frecuencia, malposición en la arcada definitiva.

 El diente adulto requiere, como condición indispensable de una buena obturación (restauración) y la reconstrucción anatómicas de sus caras proximales. En las piezas temporarias adquiere una importancia mayor, pues debe recordarse que además de la función masticatoria que le es propia, tienen los dientes temporarios la misión de mantener con su integridad anatómica el espacio destinado a las piezas permanentes que los sustituirán una vez exfoliados.

Tomemos conciencia
 Hoy se siguen extrayendo los dientes temporarios, sin considerar sus consecuencias, ni la manera de prevenir las complicaciones.

 En el caso que esté indicada la extracción, después de agotar los medios que se tienen a la disposición en la actualidad para salvar la pieza dentaria, debemos estudiar bien el caso, desde el punto de vista clínico y radiográfico, para saber el momento estimado de erupción del permanente y conservar el espacio a través de estos dispositivos.