Salud Bucal

Diciembre de 2009

 

La salud bucal no se reduce a tener unos dientes blancos o una sonrisa perfecta. De hecho, te sorprenderá saber cuántos padecimientos afectan en forma recurrente a la población adulta.

 

Los odontólogos José Antonio Villavicencio, presidente de la Asociación Odontológica Mexicana, y Miguel Ángel Fernández, presidente del Colegio Nacional de Cirujanos Dentistas, enumeraron las afecciones bucales más frecuentes entre los adultos.

Padecimientos parodontales:

Afectan a encía y huesos que soportan los dientes.
Consecuencias: En grados avanzados provocan pérdida de piezas dentales, y en etapas menos graves sangrado (gingivitis), sensibilidad ante el frío y/o el calor, así como mal aliento.

Causas: La principal es la acumulación de placa dentobacteriana y de sarro.

La diferencia entre ambos es que la placa está formada por saliva, bacterias y residuos de comida, y es una pasta suave que se puede retirar con un palillo. Pero si no se quita entonces empieza a calcificarse y se endurece formando el sarro, que ocasiona daño a la encía.

Y no sólo eso: los huesos que soportan a los dientes también resultan afectados, porque al problema del sarro, que va retrayendo las encías, se le agrega el que después de los 35 años, sobre todo en el caso de las mujeres, se empieza a perder calcio.

Tratamiento: Para solucionar el problema, el odontólogo hace primero una limpieza para retirar el sarro. Después canaliza a la persona con un especialista, en este caso un parodoncista, quien se encarga de extraer, mediante incisiones, las partes de encía o hueso dañado.

Prevención: Todo esto puede evitarse con sólo lavarse los dientes en forma adecuada y acudir al odontólogo, al menos una vez al año, para que se encargue de una limpieza profunda.

Malas oclusiones:

Alteraciones en la forma de cerrar los dientes.

Causas: La más frecuente es que, por estrés excesivo, las personas mantienen los dientes apretados, incluso cuando duermen.

Consecuencias: Dolores de cabeza, que pueden llegar a migraña, cansancio y desgaste de las piezas dentales.

Tratamiento: Se prescriben aparatos conocidos como guardas, que protegen los dientes del desgaste.

Caries: Es una erosión de la capa externa del diente, generalmente del esmalte.

Causas: Se generan por una falta de control de los residuos de comida. En la boca existen bacterias en forma natural, pero cuando hay acumulo de residuos, éstas empiezan a secretar ácido, el cual ocasiona destrucción de las piezas dentales.

Tratamiento: Se quita la parte picada del diente con un torno y se rellena el hueco con un material especial.

Prevención: Limpieza adecuada de la boca.
Después de estos tres grupos de afecciones, vienen otras patologías ya más complejas.

Neoplasias o cáncer: Causas: Son muchos factores los que confluyen para ocasionar este padecimiento; algunos son genéticos y otros adquiridos, como el tabaquismo.

Consecuencias: En las fases iniciales, las neoplasias pueden controlarse; el problema es que cuando alguien se detecta una bolita en la encía o en la mucosa, no le da importancia, porque no le duele, y cuando acude al especialista se encuentra con que tiene cáncer bucal, que puede diseminarse y provocar la muerte.

Tratamiento: En estos casos debe intervenir no sólo el dentista, sino también un oncólogo, quien determinará qué hacer.

Prevención: Ante cualquier protuberancia anormal que se detecte, es recomendable acudir de inmediato con el odontólogo.