Ya soy Profesional

 

Al terminar un joven la Universidad, es importante el consejo de un experto para ayudar en  el inicio de su carrera profesional. Si bien los jóvenes deben de realizar su propio camino, es importante incorporar herramientas prácticas a la teoría.

La Universidad aporta una buena formación, pero muchas veces los jóvenes ignoran, cuales son  las  capacidades y actitudes más valoradas por las empresas al momento de seleccionar el profesional. Algunas de las cualidades más apreciadas son ser humilde, saber escuchar, ser flexible, estar dispuesto a los riesgos y especialmente adaptarse rápidamente a los cambios requeridos por la organización.

Realizar un aprendizaje permanente, por lo que es preciso que el recién graduado incorpore herramientas prácticas, poniendo cierta distancia con la teoría, para que su discurso no sea puramente académico. Muchas veces los jóvenes expresan, lo que se hacía de una manera en la Facultad o proponen teóricamente el proceso a implementar, diciendo es éste. Esta actitud da muestra que el profesional muchas veces está tratando de adaptar la organización a sus propios esquemas, más que él adaptarse a la organización.

Aún a  riesgo de teorizar, es importante una sólida formación en el profesional, que incluya uno o dos  idiomas y herramientas informáticas. El joven debe tener presente que en su carrera profesional, el aprendizaje y el estudio tiene que ser una constante, no tan sólo especializándose en un tema en particular, sino en otras áreas de gestión. Para crecer se hace necesario invertir en la propia capacitación y en forma permanente. Sin embargo, es aconsejable antes de hacer esta inversión, evaluar el propio perfil profesional. Este se logra analizando las fortalezas, debilidades, preferencias y oportunidades, y reacciones ante situaciones de conflicto.

Es de gran importancia que el joven  ejerza  su profesión en función de sus intereses y aptitudes. La identidad profesional garantiza contar con la motivación para el aprendizaje constante.

Para ello hay que tener en claro en qué se es bueno, dado que sólo se puede lograr un desempeño relevante en alguna tarea que se haga bien. Por lo que es necesario conseguir trabajos donde las capacidades del profesional puedan producir resultados exitosos. Es importante saber que se requieren más esfuerzos para pasar del nivel de incompetencia al de mediocridad, que de uno de alto rendimiento a uno de excelencia.

Saber la forma en que uno hace las cosas. Esta es individual y está relacionada con la personalidad, por lo que es difícil de cambiar, por ejemplo: hay personas que para comprender, necesitan leer, otras prefieren escuchar. Hay quienes se comunican mejor verbalmente y otras por escrito. Otros trabajan mejor si son parte de un equipo y quienes prefieren hacerlo individualmente. Algunos trabajan mejor como subordinados, otros como jefes. Algunos les gustan organizaciones pequeñas, otros  grandes corporaciones. Hay quienes prefieren un trabajo previsible y estructurado, otros les gusta trabajar bajo presión. La mejor manera para  obtener resultados, es trabajando la persona como mejor se desempeña.

Un punto a tener en cuenta al momento de buscar una empresa para trabajar, son los valores de la misma. Estos no deben estar en oposición con los personales, dado que esta situación es incompatible, lo que genera frustración y mal desempeño.

Una carrera exitosa se desarrolla cuando el profesional está preparado para captar las oportunidades porque conoce sus fortalezas, su método de trabajo y sus valores.

Saber todo acerca de uno, puede transformar a un profesional común en un profesional excepcional.

 

Autor :  María Carmen Buelga Otero

Op. Psicóloga Social

Asesora en Dinámica Laboral

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